El pasado 19 de marzo, la sede de ASEZAR acogió una jornada de especial relevancia para el sector de expendedurías de tabaco y timbre de la provincia de Zaragoza. El encuentro, que pudo seguirse tanto de forma presencial como telemática, reunió a un total de 40 asociados, consolidándose como un rotundo éxito de participación y contenido.
La sesión fue inaugurada por el Presidente de la Asociación, Guillermo Íñigo Soto, quien ofreció un análisis claro y directo de la creciente preocupación en materia de seguridad que afecta tanto a Zaragoza capital como a diversos municipios de la provincia. Durante su intervención, puso de manifiesto el incremento de incidencias vinculadas a robos, hurtos y otros episodios delictivos que impactan directamente en la actividad diaria de los estanqueros, subrayando la necesidad de reforzar la prevención y la coordinación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
A continuación, tomó la palabra un representante de la Guardia Civil, quien centró su intervención en la exposición de medidas prácticas y eficaces para minimizar riesgos en los establecimientos. Entre las recomendaciones destacaron la mejora de los sistemas de videovigilancia, el control de accesos, la correcta gestión de efectivo y la adopción de protocolos claros ante situaciones sospechosas. Estas directrices están en línea con las recogidas en el Plan Comercio Seguro impulsado por la Policía Nacional, que pone el foco en la prevención como herramienta fundamental frente a la delincuencia en el comercio minorista.
El enfoque preventivo, tal y como se destacó durante la jornada, no solo implica medidas físicas o tecnológicas, sino también organizativas y de comportamiento. La formación del personal, la discreción en la operativa diaria y la colaboración activa con las autoridades son elementos clave para reducir la vulnerabilidad de los establecimientos.
Por su parte, el representante de la Policía Nacional abordó una problemática creciente y especialmente sensible: la proliferación de dispositivos de vapeo ilegales, detectados en numerosos institutos y en manos de menores. Esta situación, además de suponer un riesgo sanitario, plantea importantes implicaciones legales y comerciales para el sector. Se recordó que la normativa vigente prohíbe expresamente cualquier actuación que favorezca el acceso de productos relacionados con el tabaco a menores, así como determinadas prácticas promocionales o de comercialización.
En este sentido, se insistió en la importancia de que los expendedores mantengan un escrupuloso cumplimiento de la normativa, no solo como obligación legal, sino también como elemento esencial para preservar la reputación del sector y garantizar su sostenibilidad. Cabe recordar que los expendedores son concesionarios del Estado y prestadores de un servicio público, lo que implica un alto nivel de responsabilidad y control administrativo.
La jornada concluyó con un turno de preguntas en el que los asistentes pudieron trasladar sus inquietudes y experiencias, generando un espacio de diálogo constructivo entre el sector y las autoridades.
Desde ASEZAR valoramos muy positivamente este tipo de iniciativas, que refuerzan la formación, la información y la cohesión del colectivo. La seguridad, en un entorno cada vez más complejo, debe seguir siendo una prioridad compartida. Este encuentro no solo ha permitido identificar riesgos, sino también avanzar en soluciones concretas y realistas para proteger a nuestras expendedurías.
Sin duda, una jornada que marca el camino a seguir: colaboración, prevención y compromiso con la legalidad y el servicio público.
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